El contrato en prácticas es una de las puertas de entrada más habituales al mercado laboral español para los jóvenes que acaban de terminar sus estudios. Se trata de una modalidad contractual pensada específicamente para que los recién titulados puedan aplicar los conocimientos adquiridos durante su formación en un entorno de trabajo real, obteniendo a la vez experiencia profesional y una remuneración digna. En España, miles de empresas recurren cada año a este tipo de contrato para incorporar talento joven a sus plantillas, especialmente en sectores como la tecnología, la administración, el comercio y los servicios.
En este artículo repasamos en detalle qué es el contrato en prácticas, quién puede acceder a él, cuáles son sus requisitos legales, su duración máxima, el salario mínimo que debe percibir el trabajador y los derechos que le amparan durante su vigencia. También explicamos las diferencias con otras modalidades como el contrato para la formación y el aprendizaje, para que puedas identificar cuál se ajusta mejor a tu situación.
¿Qué es el contrato en prácticas y para quién está pensado?
El contrato en prácticas es un contrato de trabajo regulado por el Estatuto de los Trabajadores que tiene como finalidad facilitar la obtención de práctica profesional adecuada al nivel de estudios cursados por el trabajador. A diferencia del contrato para la formación y el aprendizaje, que se dirige a personas sin cualificación, el contrato en prácticas está reservado a quienes ya cuentan con un título universitario, de formación profesional de grado medio o superior, o un certificado de profesionalidad.
Para poder firmar este tipo de contrato es imprescindible que no hayan transcurrido más de tres años desde la finalización de los estudios correspondientes, o de cinco años en el caso de trabajadores con discapacidad. Esta condición busca que la formación reciente del joven esté todavía alineada con las necesidades del puesto de trabajo, garantizando así que la práctica profesional resulte realmente útil tanto para el trabajador como para la empresa.
Requisitos para acceder a un contrato en prácticas en España
Los requisitos principales que exige la legislación española para poder suscribir un contrato en prácticas son los siguientes:
- Estar en posesión de un título universitario, de formación profesional de grado medio o superior, o de un certificado de profesionalidad reconocido oficialmente.
- No haber transcurrido más de tres años (o cinco en caso de discapacidad) desde la finalización de los estudios que habilitan para el ejercicio profesional.
- Que el puesto de trabajo ofrecido guarde relación directa con la titulación obtenida por el candidato.
- No haber estado contratado en prácticas en la misma empresa por un tiempo superior a los límites legales establecidos para este tipo de contrato, ni haber agotado la duración máxima en un puesto de trabajo que exija la misma titulación.
Es importante destacar que el contrato en prácticas debe formalizarse siempre por escrito, especificando la titulación del trabajador, la duración del contrato y el puesto de trabajo a desempeñar. La empresa está obligada a registrar el contrato en el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) dentro de los plazos establecidos.

Duración del contrato en prácticas
La duración del contrato en prácticas no puede ser inferior a seis meses ni superior a dos años. Dentro de estos límites, los convenios colectivos sectoriales pueden establecer la duración concreta del contrato, atendiendo a las características del sector y de las prácticas a realizar. Si el convenio no dice nada al respecto, la empresa y el trabajador podrán acordar la duración del contrato dentro de esos límites legales.
El contrato puede prorrogarse hasta en dos ocasiones, sin que cada prórroga pueda ser inferior a seis meses ni la duración total del contrato, incluidas las prórrogas, exceder de los dos años máximos permitidos por ley. Una vez agotada esta duración máxima, si el trabajador continúa prestando servicios en la empresa, el contrato se transformará automáticamente en un contrato indefinido, salvo que de la propia naturaleza de las actividades se desprenda lo contrario.
Salario y periodo de prueba en el contrato en prácticas
Una de las dudas más frecuentes entre los jóvenes que se plantean firmar un contrato en prácticas es cuánto van a cobrar. La ley establece que la retribución del trabajador en prácticas no podrá ser inferior al 60% del salario fijado en convenio para un trabajador que desempeñe el mismo puesto de trabajo durante el primer año de vigencia del contrato, ni inferior al 75% durante el segundo año. En ningún caso el salario puede ser inferior al Salario Mínimo Interprofesional (SMI) vigente, ni inferior al salario mínimo proporcional a la jornada de trabajo realizada.
En cuanto al periodo de prueba, este no podrá ser superior a un mes para los contratos en prácticas concertados con trabajadores que estén en posesión de un título de grado medio o de un certificado de profesionalidad de nivel 1 o 2, ni superior a dos meses para los que estén en posesión de un título de grado superior o de un certificado de profesionalidad de nivel 3, salvo lo que a este respecto se disponga en convenio colectivo.
Video: el primer empleo y el futuro laboral de los jóvenes
Derechos del trabajador en prácticas
El trabajador contratado en prácticas goza de los mismos derechos que cualquier otro trabajador de la empresa, incluyendo el derecho a la protección social, a la prevención de riesgos laborales, a la conciliación de la vida laboral y familiar, y a la formación continua. Además, tiene derecho a cotizar a la Seguridad Social por todas las contingencias, incluido el desempleo, lo que significa que el tiempo trabajado bajo esta modalidad computa a efectos de futuras prestaciones.
Al finalizar el contrato, si este no se transforma en indefinido, el trabajador tiene derecho a la liquidación correspondiente, pero no genera derecho a indemnización por fin de contrato, ya que esta modalidad no está incluida entre los contratos temporales que dan derecho a dicha compensación. Por ello, resulta fundamental que el trabajador conozca bien las condiciones pactadas antes de firmar.
Diferencias entre el contrato en prácticas y el contrato para la formación
Aunque a menudo se confunden, el contrato en prácticas y el contrato para la formación y el aprendizaje son modalidades distintas. Mientras que el primero exige una titulación previa y busca aplicar conocimientos ya adquiridos, el segundo está orientado a personas sin cualificación profesional reconocida y combina el trabajo efectivo con formación teórica, normalmente dirigido a menores de treinta años sin experiencia previa relevante en el sector.
Otra diferencia importante es la retribución: en el contrato para la formación, el salario se fija en proporción al tiempo de trabajo efectivo, y no puede ser inferior al SMI en proporción a dicho tiempo. En cambio, en el contrato en prácticas, como hemos visto, el salario se calcula sobre un porcentaje del salario de convenio para el puesto correspondiente.

Consejos para conseguir tu primer contrato en prácticas
Si estás buscando tu primer empleo tras finalizar tus estudios, aquí van algunos consejos prácticos que pueden ayudarte a conseguir un contrato en prácticas en España:
- Actualiza tu currículum destacando prácticas curriculares, proyectos académicos y competencias técnicas relacionadas con tu titulación.
- Regístrate en los portales de empleo de tu comunidad autónoma y en las bolsas de empleo de tu universidad o centro de formación profesional.
- Consulta las ofertas específicas para recién titulados en empresas de tu sector de interés, ya que muchas grandes compañías tienen programas específicos de contratación en prácticas.
- Prepara la entrevista destacando tu capacidad de aprendizaje, tu motivación y tu disposición a incorporar nuevas herramientas y metodologías de trabajo.
- Infórmate sobre el convenio colectivo aplicable al puesto para conocer de antemano el salario mínimo que te corresponde legalmente.
Conclusión
El contrato en prácticas es una herramienta clave para que los jóvenes titulados en España puedan dar el salto al mercado laboral con garantías, obteniendo experiencia profesional remunerada y cotizando a la Seguridad Social desde el primer día. Conocer sus requisitos, su duración máxima, el salario mínimo garantizado y los derechos que ampara al trabajador es fundamental para negociar en mejores condiciones y evitar situaciones de abuso por parte de algunas empresas. Si estás a punto de finalizar tus estudios o ya cuentas con tu titulación, infórmate bien antes de firmar y no dudes en consultar el convenio colectivo de tu sector para conocer las condiciones exactas que te corresponden.
Preguntas frecuentes sobre el contrato en prácticas en España
¿Cuánto tiempo después de terminar la carrera puedo firmar un contrato en prácticas?
Dispones de un plazo máximo de tres años desde la finalización de tus estudios, o de cinco años si tienes reconocida una discapacidad, para poder acceder a esta modalidad contractual.
¿Puede una empresa hacerme varios contratos en prácticas seguidos?
No. Ningún trabajador puede estar contratado en prácticas en la misma o distinta empresa por un tiempo superior a dos años en virtud de la misma titulación, ni tampoco puede ser contratado en prácticas por la misma empresa para el mismo puesto de trabajo, aunque cambie de titulación.
¿Qué pasa si sigo trabajando después de que termine mi contrato en prácticas?
Si continúas prestando servicios tras agotar la duración máxima del contrato, este se presume transformado en un contrato indefinido, salvo prueba en contrario que acredite la naturaleza temporal de la prestación.
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